domingo, 16 de diciembre de 2018

LA GRAN TUSA DEL 2018


Volver a escribir es fácil. Organizar todas tus ideas de forma ordenada y coherente, es lo complejo. La última vez que escribí sobre algo mío fue unos meses antes de regresarme para Colombia. Tenía 21 años, estaba con muchas cosas en mente; volver a ver a mi familia, estar en casa, ver a mis amigos y estar con mi mamá era lo que me apremiaba y más anhelaba.

Hoy tengo 26 años, próxima a los 27, finalizando el año 2018 un año que sin duda alguna me hizo recapacitar sobre muchos patrones de la cotidianidad y que hoy quiero contar.
Al finalizar mi carrera y recibir mi título como comunicadora social – periodista empezó el reto de buscar un trabajo que me hiciera vibrar, que me ayudara a crecer profesionalmente y sobretodo un trabajo formal, real -NO MÁS FREELANCE- pensé yo.

Después de muchas entrevistas, de ires y venires, llegué a lo que se conoce en la actualidad como agencia de marketing digital, pequeña pero acogedora en su momento. Se encargaba básicamente de manejar las redes sociales y portales digitales de empresas que buscan un posicionamiento en la web.

Llegar ahí fue una bendición. Contratar a alguien de “pueblo” en la capital no siempre es fácil, teniendo en cuenta que compites contra gente de universidades reconocidas que tuvieron pasantías soñadas y que manejan hasta 3 idiomas. –Aquí se habla inglés y babosadas a veces-

Los primeros meses fueron un aprendizaje que nutria mi alma y mi corazón. Sentía que podía hacer algo por alguien a través de las redes y como todo en mi vida, siempre di lo mejor de mí para que saliera perfecto; sin embargo, empezó a picarme el bicho de querer más, de aprender otras cosas, de alzar mis ideas a través de mi voz y de poder aportar a través de mis conocimientos a que las cosas funcionaran mejor; pero como cuento de princesas donde aparece la bruja malvada que daña todo, en mi vida apareció el “NO”. –No puedes, no es correcto, no es así, no puedes estudiar, NO, NO Y NO-

Quizás el hecho de ser hija única y de siempre tener lo que quiero, me lleva a frustrarme mucho cuando me dicen que NO. Sin embargo, empecé a notar un comportamiento muy extraño en el ambiente al que llamaré síndrome del alfa; si no es realizado por él, nadie más lo puede hacer mejor. Si no es idea de él, ninguna puede ser mejor. Si él no es el mejor, nadie puede ser mejor.

En momentos llegué a pensar que la voz femenina era como el ruido de un taladro sonando a la media noche en un edificio de paredes blandas. Sentía que si hablaba, pedía o exigía, era tomado como una ofensa. En momentos contemplé que en ese ambiente, las mujeres éramos definitivamente el sexo débil en todo su potencial.

Sin embargo lo consideraba dentro de los rangos normales dado que era mi primer trabajo oficial como profesional, quería aprender y conocer más y sobre todo, poder perseguir mis sueños profesionales a través de la academia.

Y es aquí cuando entra quizás, uno de los momentos más difíciles de toda mi existencia. La temida y no bien recibida “estás despedida”. Ella llegó sin señales, ni avisos y ni siquiera señales de humo. Llego a tan solo 2 meses de navidad y 67 días de finalizar el año. Llegó faltando 15 minutos para terminar la jornada laboral y con unas líneas que decían: “bueno lina, lastimosamente no tengo buenas noticias para ti. Hasta hoy tienes contrato con nosotros, muchas gracias por tu tiempo y por tu empeño pero debemos finalizarlo hasta hoy. Aquí está tu liquidación, te la consignaremos hoy mismo. Muchas gracias y suerte en tu vida”.

Es curioso que yo pueda recordar estas palabras al pie de la letra pero las recuerdo porque me marcó mucho. Me marcó, porque fue mi primer trabajo como profesional –vale aclarar que yo ya había tenido algunos trabajos pero este, era el primero de manera legal y formal como profesional- me marcó porque le entregué muchísima alma a cada una de las cosas que hacía, sentía que yo había sido parte de algo y había construido algo.

Los minutos después de ese “estás despedida” fueron complejos. Recuerdo que lo único que pregunté fue: ¿Hice algo mal? ¿Sucedido algo? Y la respuesta me carcome a veces el alma: “No, no hubo nada malo ni nada, solo que hoy se acaba tu trabajo con nosotros”.

Los momentos posteriores a eso fue un tsumani de cuestionamientos sobre mi misma. Sobre lo que yo era como persona y como profesional. En realidad no entendía nada –y aún no lo entiendo- y me cuestionaba mucho si la verdad era que yo había metido la pata y por lástima no me habían querido decir. Traté de buscar respuestas en muchos lugares, lloré como nunca, me tumbe en la cama pidiéndole a los angeles, santos, a mi abuelo, al cosmos y a las estrellas que me dijeran que había pasado y no encontraba respuesta.

Después de mucho, no encontré respuesta a mis cuestionamientos. Dejé de llorar, de culparme y entendí que como todo, son ciclos que se cierran. Lastimosamente a veces nosotros no tenemos la total autoridad para cerrarlos porque también dependen de otros, pero como seres humanos “razonables” debemos de entender que no todo lo podemos controlar y que hay situaciones que siempre se van a salir de nuestras manos.

Esto que me sucedió lo denomino como la GRAN TUSA DEL 2018. Se los juro que como buena llorona y ex reina frozen, se me descongeló el corazón y lloré océanos, pero he aprendido que un suceso como este no me define como persona, ni como profesional. Aprendí que siempre debo confiar en lo que sé, en lo que he aprendido y en mi poder como mujer; y sobre todo aprendí que una voz sincera siempre va a valer más que una múltitud, aprendí a no dejarme vencer por las adversidades y que siempre tengo que tener en mente mis sueños, mis anhelos y a mí misma por encima de personas, trabajos y cosas. 



jueves, 12 de febrero de 2015

Lo que deja ser au pair.

Sé que he sido la más ingrata del mundo mundial al no haber escrito en más de 4 meses, pero es que no creerán todo lo que he tenido. Volver a mi vida de estudiante universitaria casi me deja sin nalgas el año pasado. Básicamente mis vacaciones empezaron en Enero ya que todo diciembre estuve trabajando en un almacén de ropa y la verdad, terminaba demasiado cansada que apenas veía la cama, ya estaba dormida.

Han pasado millones de cosas en mi vida y casi todas, tienen relación a lo que aprendí como au pair durante mi año en mi querido y extrañado pueblito, Arlington - Vermont. Pero de las cosas más lindas que me pudo dejar ser au pair, aparte de mi segunda familia, amigos nuevos y lugares mágicos; me dejo el hecho de haber podido dejar el nombre de Colombia muy en alto.

Ahora, muchas personas alrededor del mundo conocen ó saben que es Colombia y esto me llena de orgullo. ¡Carajo! al fín saben que es Colombia y no lo confunden con Brasil o Venezuela. Me llenaba de mucha frustración cuando decía que era Colombiana y muchas personas me hacían cara de "What the heck is Colombia? Where is it?" y Buenoooo, ahora al menos saben que esto no es la selva, que no es país lleno de cocaína o Marihuana y que tenemos las mujeres más lindas del mundo.

Dentro de mi autodeclamación como embajadora del buen nombre y mostrar lo lindo de Colombia, mañana llega uno de los retos más grandes a modo personal. La nueva Au pair que esta con mi ex HF llega de vacaciones a nada más y nada menos que COLOMBIA, sí, una niña de Kazahijstan llega a MI PAÍS por que quiere conocerlo. ¡¿THIS IS REAL?! una niña que vive al otro lado del mundo, que hubiera podido irse para Paris, para Orlando, para México o Londres a vacaciones decidió venir a Colombia, créanme que es un orgullo muy grande cuando recibí ese mail con la decisión de venir a Colombia.

Mostrarle Colombia es algo gigantesco para mi, pero lo que más me gusta es poderle mostrar las cosas buenas que nosotros como Colombianos tenemos, nuestro idioma, nuestra comida que amo tanto, nuestros paisajes, montañas y la calidad humana de los colombianos.

No se imaginan lo emocionada que estoy por esta visita, me gusta que gente de países lejanos se lleven una buena imagen de mi país y estoy segura que así sera.

No siendo más, espero contarles nuestras aventuras, (aunque serán pocas, yo entro a la universidad en unos días así que estaré medio envolatada, pero haré lo que esté en mis manos para que ella conozca todo lo que más pueda; igual son solo 15 días).

PDT: Volveré RECARGADA, ya se cumplen dos años de haber sido escogida como au pair y pues, creo que aún quedan MILES de cosas más por contar.


martes, 7 de octubre de 2014

Six months ago.

Today, is my sixth month in Colombia; but at the same time, six months ago I saw for last time my second family. It’s incredible how your mind and your heart is too much smart than you. The last night I dreamed about my kids and their family, they were visiting me here, in Colombia, we were really happy together. When I woke up, on my inbox of my email my dear grandpa from Vermont, wrote to me a beautiful text saying to me how much he misses me and loves me.

Well, today my post after many months is in English, (sorry about the mistakes) and is a specially dedicatory to my second family, the people who I met in EUA.

I never thought that my year like an au pair would change my life forever and never thought too, that three little and cute kids are so important to me. They changed my life, they made me think different about the life, the happiness and the love. I never thought love as much as I love these kids. I felt the real love, I felt when their sadness was my sadness, when their pain was my pain and when their smiles were my smiles too. Three little kids became my life there and those memories with them are in my mind and my heart forever.

Thanks to Greg, to be my father there, he did many things to me even more, than real father. He loved me with patience, respect and joy. I am very grateful to life by knowing him and share my stories, my sadness and my happiness with him. Thanks to open your heart to me, your life, your home and adopted me like a daughter. thanks to understand my crazy stories, my life and my view about the life, but thanks HUGE to open my mind to a incredible world, to support my dreams and always believe in me.


Thanks too to Emily, she is marvelous. Thanks to love me and understand always my sadness. Thanks to give me your kids for a year and trust on me. I’m so proud of her, because she is the mother that I want someday to be. I don’t have words to explain how beautiful and smart she’s, but I’m sure that the life will give her the most beautiful things in the world.

And thanks to my kids. Sam, Charlie and Isla, they loved me too much. Sam with his brilliant mind and sensitive heart, has a big part on my heart. Charlie, with his crazy dreams about Scooby dooh, his way to dance Colombian music made my days with him and finally, my little baby, the woman that I love the most, my mona, Isla; when I met her, she was 11 months, she didn’t say much things and just said “hunter”. But then, she was my partner in crime, my princess and the woman that changed my life. I guess I can’t write about the love that I feel for this kids, because it’s hard to explain my joyfulness when I see them through facetime and Charlie says to me that he loves me and misses me so much or when sam tells me about his life school and remembers some words in Spanish or when isla says to me “mina” and tells me what was the dinner, Its a huge and big explotion of joyfulness.

And finally, thanks to my grandpa Curt, he’s still my English teacher and grandpa. Thanks to listen my sadness and worries, thanks to helped me all the time and in all cases. I’m so gratefull to have a second family there in Arlington Vermont and I can’t wait to see them again. I miss them so much and everyday, my prayers are for them. Thanks for all, I really love you!!!




jueves, 24 de julio de 2014

El día que New York me hizo llorar.

Ahora que he tenido tiempo para poder recordar con más exactitud cada una de las experiencias vividas hace algunos meses cómo au pair, hoy vino a mi mente una muy curiosa y quizás una de las que me hizo primero, llorar de la rabia e impotencia y luego, me hizo la más feliz y realizada.

Si han leído mis posts comprenderán que desde que conocí a New York me enamoré de ella. A pesar de sus calles atascadas de turistas, de su enorme calor en el verano y probablemente, la ciudad con el subway más sucio de todo el mundo; yo la amo a ella, con sus ruidos, con su gente corriendo y con millones de cosas que más de uno podría odiar; yo la amé, la amo y la amaré por siempre. Pero hubo un día en especial, dónde quería morir, quería desaparecer de esa ciudad y meterme en un hueco y devolverme a Colombia a como diera de lugar.

OJO: La historia no es taaaan triste, sino que para mi; fue una de las más tristes, así que, No se asombren; puedo ser más dramática que mis ex Host Kids ó que Neymar en el mundial de fútbol.

Era sábado del mes de noviembre y el invierno ya empezaba a sentirse con fuerza en la gran manzana, ese día trabajé hasta el medio día y en la tarde me dispuse a gastarme el dinero; era New York, quería sentirme como la chica de la pañoleta verde NUEVAMENTE. Pero en esa oportunidad, iba por algo que había estado buscando desde hace muchos años, mi sueño personal, lo que más anhelaba desde que había entrado a estudiar mi carrera profesional; tener mi propia cámara fotográfica profesional o al menos, semi-profesional. Ya había dedicado casi muchas semanas a la búsqueda de la cámara que quería, había hablado con amigos que saben acerca del tema y me habían recomendado varias, pero una gran amiga y profesional a modo personal, me había recomendado la canon T3I, me decía que era una muy buena cámara, sencilla y fácil de usar y que podría salirme económica.

Cómo bueeeeenaa colombiana, había rebuscado hasta en el más pequeño lugar dónde vendían cámaras digitales y mis Host me recomendaron comprarla por Internet; era fácil, sencillo, seguro y podría encontrar mejores promociones. Yo, en medio de mi ignorancia preferí omitir esos consejos y me fui a una cadena de electrodomésticos muy famosos en Estados Unidos. Había ahorrado por 4 semanas una cantidad de dinero que me permitiera sentirme segura de lo que iba a comprar. Así que llegue muy segura de lo que quería, fui directamente a la sección de cámaras fotográficas y para sorpresa mía, estaba más costosa de lo que había visto por Internet; Pero como toda niña consentida, dije: "No me importa lo que valga, la quiero ya mismo" así que la cogí y una persona del almacén me recomendó comprarle una memoria ya que venía solamente la cámara con el lente, una batería y el cargador; o sea que por mi parte, debía comprar la memoria para la cámara, un estuche y si quería una batería adicional; Al ver que era más de lo que había pensado, decidí solo llevar la cámara y la memoria, hice cálculos y tenía el dinero suficiente para comprarla.

Ese día me sentí la más emocionada del mundo, de sólo pensar las grandiosas fotos que podría tomar al día siguiente por todo New York con mi cámara, saltaba de la dicha. Al llegar a pagar, fue dónde todo lo bonito y claro, se hizo triste y obscuro.

Debido a la tasa de impuesto de New York que es una de las más altas de Estados Unidos, la cámara y la sola memoria superaban mi presupuesto, intenté hacer cierto truco que había aprendido pero nada, la cuenta era muy por encima de lo que yo tenía y para rematar, ¡La tarjeta NO FUNCIONABA! Yo quería cómo morirme, pensé en hacerme la desmayada o algo por el estilo; quería llorar, gritar, correr, llamar a mi mamá, en fin. Decidí decirle NO a la niña consentida y caprichosa que vive dentro de mi y salir de ese almacén con un corazón destrozado y con las ganas de matar a New York por tener una tasa de impuesto tan grande.

Al salir, metí la pata en un charco, luego un carro me mojó y finalice mi lindo día cuando el perro de unos amigos se comió todo el pollo que quedaba para mi comida. Creo que al final del día lloré por todo lo que había sucedido, quería meterme en una botella y nunca regresar. Me sentí como esas veces en que el man que más has querido en tú vida te hace y te hace desplantes, pero tú sigues ahí como una vil tonta queriéndolo, solo por que así es el "amor". Así, tal cual me sentí yo, pero con New York. La estaba odiando, la estaba detestando pero sabia que eso era puro y frágil amor, que lo sucedido había sido cosas del destino y que finalmente estaba en New York, una buena mañana de shopping por la 7 avenida no me caería mal.

Días después me arriesgue a comprar la cámara por Internet, ya había comprado otros artículos vía online y no había tenido ningún problema, y en contra de los malos pronósticos de mi mamá que pensaba que me iban a estafar, decidí comprarla. Una semana después, un día antes del día de acción de gracias llego la bebé, la consentida de mamá y mi mejor regalo de navidad; una linda cámara canon T3I con estuche, batería de repuesto, adaptador de memorias, trípode y en fin, una cantidad de cosas que no pensé que llegarían y lo mejor de toda esta historia, es que me salió más barata que comprarla en un almacén de cadena.

Así que la moraleja de esta historia mis queridos amores es ... Sí están en USA por un lapso de tiempo largo, arriésguense a comprar online, quizá la mejor tienda que he conocido se llama Amazon.com y podrán encontrar de todo. Además de ser segura y fácil; también encuentras buenas promociones.
Tengan en cuenta que al comprar en USA deben de pagar una tarifa de impuesto al momento de la compra, así que sí van a comprar un bolso que en la etiqueta dice 30 dólares, preparen mejor 50 dolares, ya que la tarifa de impuesto se las cobraran al momento de la compra.

Igual, hay estados donde la tarifa es muy mínima como, Massachusetts, Vermont, Main, Ohio y otros que quizá no recuerde; la tarifa en Los Ángeles y las Vegas es elevada, así que ¡cuidado!.

Finalmente, a pesar de todo lo sucedido ese día, New York sigue siendo una de mis ciudades favoritas en el mundo y sin duda alguna, una ciudad que me dio muchas alegrías, amistades y aprendizajes.

domingo, 20 de julio de 2014

Por unos malos, pagan todos??

Acabo de llegar a casa y lo primero que veo en mi televisor es el especial que Séptimo Día a través del canal caracol está dando acerca de lo que es el programa "Au pair". No niego que éste tipo de cosas puedan que sucedan, ¡claro! en el mundo es normal que te puedas encontrar con personas que no cumplan lo que dicen y quieran estafarte con todo esto.

Estoy más que segura, que más de una niña o padre de familia de alguna niña que quiera ser au pair,debe estar pensando que todo lo del programa au pair es un fraude, es un robo, que no cumplen y que definitivamente no van a invertir en algo como esto. Es lamentable que por unas cuantas empresas que no cumplan lo establecido en el contrato, el programa Au Pair, pueda ser catalogado como riesgoso o en el peor de los casos, como la peor experiencia que se pueda tener en el extranjero.

Yo soy ex au pair, viví mi experiencia como au pair de la mano de la agencia Colombo-alemana "Interaktiv Ltda" a la cuál le agradezco la paciencia y sobre todo el apoyo durante mi proceso antes, durante y después de ser aupair; al igual que a la empresa "Au pair International" que fue mi sponsor en los Estados Unidos la cuál me brindo soporte durante el tiempo transcurrido allá. Considero que como todo en la vida, hay cosas y personas buenas y malas, momentos difíciles y otros tristes. Entiendo la frustración de las niñas que expusieron sus casos ante el programa de Séptimo Día la noche de hoy, pero también siento un poco de indignación por este tipo de empresas y/o personas que hacen quedar mal este tipo de experiencias en el extranjero.

 Por eso, sugiero como lo he hecho desde el inicio de mis posts que por favor se asesoren primero antes de iniciar cualquier tipo de proceso, sean pacientes, hay miles y millones de niñas alrededor del mundo que también quieren ser au pairs y lógicamente, en USA hay gran cantidad de familias tanto buenas como malas que están escogiendo a una persona realmente importante y segura para entregar sus hijos, por esto, es importante ser conscientes que el tiempo en el cuál puedan encontrar una familia es totalmente variable y la agencia NO PUEDE PROMETER UN TIEMPO EXACTO EN EL CUÁL PUEDAN ENCONTRAR FAMILIA. A veces puede ser en 1, 2, 3 o más meses, la empresa cómo tal colocan tu perfil en una plataforma para que las familias puedan ver tu perfil y así puedan estar en contacto contigo, pero la agencia NO INTERVIENE EN ESTE TIPO DE PROCESOS y considero que más de una agencia olvida decir esto con tal de obtener más clientes.

Las empresas en Colombia son las que relacionan a las au pairs con las sponsor en Usa o en los diferentes países donde se maneja el programa au pair, ellos hacen los debidos tramites tanto con el gobierno al cuál van a ir, como también con los sponsor que van a manejar a las au pairs, así que sean conscientes de que muchas veces, las cosas no son tan fáciles como ellos las pintan, pero no con esto quiero decir que sea mentira; el proceso obviamente es diferente con cada niña, por eso hay que llenarse de paciencia y escoger una buena agencia.

En la web pueden encontrar cantidad de agencias que ofrecen este tipo de programas, pero no olviden de preguntar cuantas veces sea necesario y así sean las cosas más insignificantes; sean conscientes de que cada proceso es diferente y que la paciencia es la base fundamental al iniciar y tomar el reto de ser au pair. Cada caso es diferente, pero no dudo ni un minuto, que independiente de todo lo que viví y he visto, el ser au pair cambió mi vida drásticamente.

sábado, 7 de junio de 2014

Del amor y otros guayabos.

Hoy, levantarme de mi cama era casi que un sacrificio, la cabeza me daba vueltas y sentía que era el fin de mis días. Anoche, después de un año y medio de no ver a mi hermano que es militar, volverlo a ver y compartir risas con él, fue una alegría que me dejo en cama durante todo el sábado; pero lo curioso de este momento es recordar lo vivido en Estados Unidos hace un año y cada una de las experiencias que aprendí.

Mi vida amorosa, no ha sido propiamente la más bonita y la perfecta. He caído varias veces, he llorado y he sentido lo que es decepcionarme de la persona que más quiero en múltiples facetas y situaciones,pero de todo lo que viví y aprendí hace un año, un recuerdo, un valioso recuerdo llego a mi esta mañana que me hizo recuperar una vez más el poder creer en el amor.

Hace algún tiempo, mis Host parents salieron un sábado casual con los amigos, como era natural yo me encargué de los niños prácticamente todo el fin de semana. Al llegar el domingo, debía cuidarlos por que así estaba estipulado en el horario previamente hecho desde el viernes, mi HM bajo y saludo con una cara no muy agradable y volvió a subir en cambio mi HD saludo y estuvo ayudándome un poco. Al rato, me pregunto que sí podía hacerle "el agua milagrosa" para mi HM que tenia "just a little bit of hangover", el agua milagrosa no era nada más y nada menos que agua con limón bien fría, pero para ellos, eso era como agua bendita. Luego me pidió un sabio consejo; mi HM no se sentía muy bien, estaba muy mal y él debía ayudarla. Su cara de preocupación con una mezcla de amor y de protección, me hicieron creer en ese refrán que dice que "el amor lo puede todo" y si, ese día, él, mi HD cocino para todos como siempre solía hacerlo pero para mi HM hubo algo especial, sándwich con papas fritas, litros de helado de chocolate, unas buenas películas al estilo chick flicks, el agua bendita y un domingo sin niños, donde él cuidaba de ella con el amor más grande del planeta.

Ese día,comprendí lo fuerte que puede llegar a ser el amor cuando es puro y verdadero. Es difícil encontrar parejas como ellos en estos tiempos, donde cada vez hay mas divorcios y muchas personas como yo, no creemos en el matrimonio. Ellos, de cierta forma me hicieron creer en ese amor que es para toda la vida, ese amor que está en las buenas y en las malas, ese amor bonito, tierno, respetuoso y solidario del que hablan, pero del que poco se ve en este siglo XXI, atiborrado de egoísmo, tristeza, decepción, mentiras y engaños.

Estoy segura que puede que mi mentalidad frente al matrimonio puede cambiar, obvio, apenas estoy empezando, pero por desgracia, el inicio no ha sido el más cursi del mundo; pero ese día, por primera vez en la vida, creí en ese amor que todo lo puede y que se evidencia, hasta en el más pequeño y delicado detalle.

lunes, 12 de mayo de 2014

Cómo olvidar ... EXTRAÑO VERMONT

Estoy en esa parte de la vida donde extrañas todo lo que alguna vez dijiste no volver a extrañar y ahora, lloras como magdalena cada vez que vez fotos, películas o escuchas algo sobre eso.

Estoy en esa faceta. Cuanta película hollywoodense se aparece en mi televisor que sea en cualquiera de las partes que visité en mi año como au pair, se me achucharra el corazón y mi mente lo único que desea es estar allá de nuevo.

Es más, hace dos semanas caí en esa depresión, post Estados Unidos. El 30 de abril, estaba de cumpleaños mi mona, la bebe que cuide por un año y que casi adopto como hija. Era su segundo año y desde antes de las doce de la noche, yo ya parecía una magdalena, veía cuanta foto y vídeo tenía con ella y recordarla y extrañarla fue el drama de toda la semana. Ese día, le hice un vídeo con nuestros mejores momentos en fotos y se lo envíe a mi ex HD y en la noche les marqué, había superado ese momento pero ¡NO! la ví y me ataque a llorar; uno de mis mayores miedos era que no me reconociera y que no supiera quien era la extraña que lloraba por cámara cantandole el Happy Birthday, pero lo más reconfrontante fue ver su hermosa sonrisa y un grito que decia ¡LINAAAAAAAAAAA! yo no salté de la emoción porque dañaba el celular pero esa mujer me hizo feliz con solo eso.

Y así, casi todos los días extraño esa familia, que me quiso, me entendió, me apoyo y fue mi mayor alegría durante un año. Pude no haber encontrado el sueño americano idealizado en un hombre, pero lo que esa familia me dio durante mi estadía allá, vale por todo.

Hoy, es inevitable no relacionar mi ex estilo de vida americano con mi estilo de vida de siempre, es duro el golpe, es duro no tener el subway, o los buses limpios, o la gente cortés o incluso la gente de color ( No todas ) que pelean por las calles; pero quizás, mis pequeños sí que faltan me hacen. Verlos reír, bailar, jugar, bobear e incluso llorar con ellos hacia parte de mi vida, de una vida que hice y que quise mucho; pero ahora la realidad es que ellos crecerán y quizás, yo desaparezca de sus vidas, pero ellos jamás lo harán de la mía.

Por el momento, solo veo las fotos de lo que viví y sé que fuí la más feliz en el mundo, que soy una cursi extrema y que mi romanticismo solo sale a flote cuando hablo de mis niños, finalmente, Vermont hizo lo suyo y me congeló el corazón ... Jajajajaja